Vivir en Alemania

10 razones por las que vivir en el extranjero

10 razones para vivir en el extranjero

Última actualización 20/05/2022 por myspanishsoul_blog

No juzgues cada día por lo que cosechas, sino por las semillas que plantas

Robert Louis Stevenson

Vivir en el extranjero, lejos de tu familia y amigos no es fácil. Aunque a menudo adictivo. Con cierta frecuencia te preguntas si realmente tiene sentido estar tan lejos de la gente que quieres. Después reflexionas sobre si merece la pena perderte tantas cosas… ¿Realmente es así? ¿No te perderías también muchas cosas si renunciaras a la posibilidad de vivir una temporada fuera de tu país?

Vivir en el extranjero merece la pena, aquí tienes 10 razones

Abre tu mente

Vivir en el extranjero te permite conocer gente de otros lugares con costumbres diferentes y te enseña a ser más tolerante. Te das cuenta de que eres uno más en un planeta inmenso lleno de personas con otros problemas e inquietudes, muy diferentes a los tuyos.

Aprendes idiomas más fácilmente

Aunque seguro que conoces a alguien que lleva viviendo en un país que no es el suyo años y aún no ha aprendido el idioma, digamos que no es lo normal. Ni mucho menos lo ideal. Una de las grandes ventajas de vivir en otro país es que tienes la infraestructura perfecta para aprender a hablar como un nativo ese idioma que tan imposible de aprender te resultaba cuando ibas a clases en España.

Valoras más lo que dejaste atrás

Cuando llegaste a tu país de acogida pensabas que en España todo iba muy mal. Trabajo precario, burocracia infinita, corruptos por todos lados… Quizá vivir en el extranjero te haya servido para darte cuenta de que ni unos tanto, ni otros tan poco. Vale que en España no somos perfectos, pero en ciertas cosas les damos algunas vueltas a más de uno. Si nunca te hubieras ido, a lo mejor nunca te habrías dado cuenta de este detalle 😉 .

Mejor calidad que cantidad

Lo ideal es tener mucho tiempo y de mucha calidad para pasarlo con la gente que quieres. Puestos a que no se puede tener todo en esta vida, yo me quedo con la calidad antes que la cantidad. Ya que por vivir en el extranjero, pasas menos tiempo con mucha de la gente que más quieres. Cuando llega el momento te esfuerzas porque esos días en los que estáis por fin todos juntos sean los mejores. Lo bueno de esto es que seguramente por el otro lado hagan también lo mismo. Al final te quedas con lo mejor de cada uno y tú dando lo mejor de ti los ratitos que os veáis.

Salir de tu zona de confort

Parece que está de moda hablar de esto, pero creo que es una realidad. Cuanto más te esfuerces por complicarte la vida, en el mejor sentido de la palabra, más satisfecho te sentirás después. Comprobando que tus límites no están ni mucho menos donde tu pensabas (sino mucho más allá) y sorprendiéndote cada día con todo lo que la vida te tiene guardado.

 Vivir en el extranjero te regala amigos de todos lados

Es otra de las cosas buenas de vivir en el extranjero. Ahora no solamente cuentas con tus amigos de siempre, sino que has hecho amistades nuevas. Muchas de ellas procedentes de tu país de acogida, aunque puede ser que también de muchos sitios más.

Haces tuya la canción «Los amigos de mis amigas son mis amigos«. Vives la globalización en primera persona dándote cuenta de lo distintos (y a la vez parecidos) que podemos llegar a ser aunque procedamos de sitios muy diferentes.

Ahora comes de todo

Si hasta hace unos años no había quien te sacara de la tapa de ensaladilla o el salmorejo, ahora eres todo un entendido en sushi y comida asiática. Ojo que soy la primera que se pide ensaladilla y salmorejo cuando está en España, pero admito que hasta que me vine a vivir a otro país era muy poca la comida extranjera que había probado. Ahora disfruto también de la gastronomía de otros sitios, sin limitaciones. Y por supuesto de la autóctona 😉

Trabajar en otro ambiente

Aprendes a trabajar en un ambiente laboral diferente, y compruebas por ti mismo que no era cierto todo lo que contaban sobre la eficiencia alemana. Llegar a un país nuevo, mover tu CV por empresas que quizá no sabías que conocías, pasar entrevistas en otro idioma, etc. Consigas o no ese trabajo, es solo un paso más, ya te has llevado una gran experiencia en este proceso.

Viajar es ahora mucho más fácil

Tendrás amigos allí donde vayas, que te recomendarán lugares al que únicamente los que viven allí van. Te sentirás como un local, ya no un turista. Descubrirás barrios desconocidos, de esos que no salen en las guías de viaje, que solo algunos conocen y de los que guardan el secreto con mucho esmero.

Te vuelves más independiente

Reconócelo, saliste de tu casa sin tener muy claro cómo se ponía una lavadora, con tu top 5 de comidas salvavidas y sin mirar lo que cuestan las cosas. Ahora te fijas en si va a llover antes de poner una lavadora, cocinas platos locales y vas por la casa apagando luces como hacía tu madre cuando eras pequeño.

No solamente más independiente, sino también seguro de ti mismo. Ya que no tienes tan cerca el respaldo de la familia y amigos de siempre y eso te curte. Claro que haces nuevas amistades y sabes que tienes a tu familia a un golpe de teléfono, pero aprendes a que tu también puedes solucionar muchas cosas que antes ni te planteabas.

¿Y tú qué piensas? Sin duda, me quedo con la primera. Vivir fuera de tu país te hace darte cuenta de lo pequeños que somos y te ayuda a comprender y aceptar otros puntos de vista.

¿Estás de acuerdo conmigo? ¿Por qué crees que merece la pena vivir en el extranjero? ¿O por qué no?

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